La ciencia ficción siempre ha sido considerada un género minoritario que a priori produce reticencia en el público general, ya se trate de lectores o espectadores. Por tanto, es terreno de unos pocos que lo viven con pasión. De forma despectiva se les llamó frikis, aunque muchos de ellos —fans de Star Trek— prefirieron llevar con orgullo la denominación de trekkies. En la actualidad, la barrera entre el frikismo y lo “normal” se ha diluido —ahora es guay ser friki— y las series de televisión han contribuido a la apertura de un género tan denostado por el espectador medio.

Con excepciones como Dimensión desconocida o V, las series de ciencia ficción no gozaban del beneplácito del público. Esta es la razón de que algunas producciones camuflasen este tipo de ficción en un híbrido de géneros: ambientación futurista, situaciones sobrenaturales, viajes en el tiempo… podían mostrarse siempre y cuando no se presentase como una serie exclusivamente de ciencia ficción. Es el caso de Expediente X, en la que se incluían ciertas dosis de intriga y terror.

La serie Perdidos (Lost) es uno de los mejores ejemplos de que incluir demasiada ciencia ficción solía alejar al espectador medio, ya que fueron muchos los que abandonaron la serie o rechazaron esa parte más compleja. Con su siguiente serie, Fringe, J. J. Abrams ahondó sin tapujos en el género y puso su granito de arena para hacerlo más accesible. Corría el año 2008 y este ejemplo solo era una aguja en un pajar. Sin embargo, el consumidor de series de hoy día parece estar más preparado para este tipo de historias.

Black Mirror y otras series con un toque futurista, como Los 100, Orphan Black o los viajes en el tiempo de El ministerio del tiempo han introducido poco a poco, y sin apenas darnos cuenta, la ciencia ficción en nuestras pantallas. Hasta el punto de que las plataformas y las cadenas ya apuestan por este tipo de series como género principal. No hay más que ver el fenómeno de Westworld, la serie estrella de HBO España tras Juego de Tronos. Los productores se han percatado de que hay quienes antes huíamos del género —me incluyo en este grupo— y ahora buscamos este tipo de series.

Como muestra del auge de las series de ciencia ficción, nos centramos en cinco títulos actuales que, en mayor o menor medida, han sido bien recibidos por la crítica y, lo que es más importante, por el gran público.

Altered Carbon (1 temporada – Netflix España)

Altered Carbon es uno de los últimos éxitos de la plataforma Netflix. Ambientada en el futurista siglo XXV, las personas pueden vivir más allá de la muerte de sus cuerpos cambiando su “funda” por otra. A no ser que lleguen a una muerte real y la batería que recoge sus datos quede dañada. Takeshi Kovacs, un exmiembro de la Brigada Especial, se despierta en otro cuerpo doscientos cincuenta años después de ser encarcelado y debe resolver un crimen para conseguir su indulto. Es una serie que cuenta con todas las premisas para lograr el éxito. Su pro es que lo consigue y su contra es que da la sensación de estar prefabricada para ello.

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Counterpart (1 temporada – HBO España)

 J. K. Simmons es la estrella que más brilla en Counterpart, en la que interpreta un doble papel como Howard Silk. Esta serie de Starz, que en España podemos ver gracias a HBO, nos muestra la existencia de una dimensión paralela secreta en Berlín, controlada por una agencia de espías de Naciones Unidas. El protagonista se ve envuelto en una intriga y tendrá que confiar en su “otro yo”. Es muy interesante comprobar las diferencias entre ambos, debido a las decisiones que han tomado y que lo han ido formando como personas. La ciencia ficción, más allá de este juego de dobles, o de otra realidad, deja paso a una estupenda historia de espías con ambientación noir. El resultado es una combinación perfecta entre Fringe y The Americans. Sin duda Counterpart es una de las mejores series de lo que llevamos de 2018.

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Philip K. Dick’s Electric Dreams (1 temporada – Amazon Prime Video)

Esta adaptación de los relatos de Philip K. Dick ha provocado gran expectación. De la británica Channel 4, la misma que creó Black Mirror, nos llega esta otra serie antológica, distribuida en España por Amazon Prime Video. Sin embargo, está a años luz de su predecesora… A pesar de que ambas utilizan la tecnología, en Black Mirror las innovaciones están mejor hiladas en la trama central, mientras que en Philip K. Dick’s Electric Dreams cuenta más la filosofía o la conciencia de los personajes. Su temporada tiene episodios muy desiguales, aunque al ser historias completas se pueden ver sueltos los que más nos interesen. Es una pena un resultado tan irregular, ya que cuenta con actores de primera como Anna Paquin, Steve Buscemi, Geraldine Chaplin, Vera Farmiga o Bryan Cranston.

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Star Trek: Discovery (1 temporada – Netflix España)

Si hay una serie estrella de la ciencia ficción televisiva esa es Star Trek. De la mano de CBS, aunque Netflix España la ha emitido de forma semanal, nos llega esta absorbente Star Trek: Discovery. Somos muchos los que nos hemos enganchado al mundo trekkie con esta nueva propuesta. En esta temporada seguiremos las andanzas de Michael Burnham (Sonequa Martin-Green), una humana criada entre vulcanos, que desatará de forma involuntaria la guerra contra los klingons. En la nave Discovery también conoceremos a Lorca (Jason Isaacs), el capitán más socarrón de la saga, e incluso veremos a la primera pareja abiertamente homosexual de Star Trek. Si no os he convencido, aquí tenéis 10 razones para ver Star Trek: Discovery.

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The Expanse (2 temporadas – Netflix España)

La calidad de The Expanse es tan alta que algunos críticos creen que recoge el testigo que dejó Battlestar Galactica. Esta producción de SyFy cuenta actualmente con tres temporadas y las dos primeras están disponibles en Netflix España. La serie se basa en una saga de libros de James S. A. Corey, que muestra un sistema solar colonizado por los humanos. Los choques de poder entre los habitantes de la Tierra, gobernados por Naciones Unidas, y los de Marte, una potencia militar, tienen su máxima expresión en Ceres, una colonia obrera cuyos habitantes son considerados ciudadanos de segunda clase. De modo que desde el episodio piloto nos encontramos con tres líneas argumentales, lo que convierte a The Expanse en una serie coral y ambiciosa, que nos plantea cuestiones bastantes profundas como las conspiraciones políticas.

Más allá de las propuestas mencionadas, durante el 2018 nos esperan estrenos y regresos de series de ciencia ficción. Están por llegar la nueva Doctor Who, que por primera vez será una mujer, la segunda temporada de Westworld (23/04), la quinta temporada de Los 100 (25/04) y en el terreno de la animación la serie Rick and Morty, que acaba de estrenar en Netflix su cuarta temporada.

Si estáis interesados en el tema os recomiendo el libro Guía del seriéfilo galáctico. Las 50 series imprescindibles de ciencia ficción, publicado por Marina Such en la colección Fuera de Series. Seguro que has visto más de una y ni siquiera considerabas que estaba dentro de este género.

No cabe duda de que la ciencia ficción puede ser divulgativa, entretenida, adictiva y, sobre todo, alcanzar a cualquier espectador seriéfilo ávido de buenas historias.