Continuación de la cobertura del Festival Internacional de Cine Documental de Navarra Punto de Vista. Emprendemos un nuevo vuelo por la segunda parte del festival, en la que destacamos distintas propuestas interesantes dentro de la sección oficial y en los diversos programas especiales del festival. Poneos los cascos y cinturones de seguridad: arrancamos.

 

SECCIÓN OFICIAL

La segunda mitad del festival siguió sorprendiendo con películas muy íntimas y a la vez universales, con relaciones personales e internacionales entrelazadas.

En la sección de largometrajes, un ejemplo fue el trabajo del cineasta suizo Jan Gassmann, Europe, She Loves. Cuatro historias de amor en diferentes puntos del paisaje europeo: Tallin, Dublín, Sevilla y Tesalónica se desarrollan en el marco de la crisis económica y política, que se hace eco en las vidas de los personajes a través de la radio y la televisión, lo que provoca la colisión de microcosmos y macrocosmos. La intimidad tan profunda que consigue el director con los protagonistas de la película en un momento te hace creer que se trata de una obra de ficción con actores y guion. El margen entre documental y ficción se hace cada vez más fino.

“Le Deuxième Nuit”, de Eric Pauwels

El título de la obra del cineasta belga Eric Pauwels, Le Deuxième Nuit, proviene de una noción de mitología médica, y hace referencia a la segunda noche después del parto, cuando, tras pasar la primera junto a su madre, el niño estará separado de ella para siempre. Eric Pauwels empezó a rodar esta película, o mejor dicho, a reunir piezas de ella cuando se enteró de que su madre estaba a punto de morir. Es imposible describir en palabras toda la gama de emociones que componen esa obra a la vez sumamente personal y universal. La agonía de la separación, la pérdida irreparable de una persona tan importante las sufre a través de la imagen y el sonido, que hacen de este un filme / carta de amor, carta de recuerdos.

Otra película en la cual se expone la relación con una persona muy cercana es 5 October, del eslovaco Martin Kollar. El director cuenta (sin recurrir a muchas palabras) la historia de su hermano, que sufre de un tumor maligno en la cara y tiene que tomar la decisión de someterse a una operación a vida o muerte. Mientras que la cámara graba el mundo exterior del hermano y su vagabundeo por la zona rural de Eslovaquia, Kollar utiliza las páginas de su diario para ofrecer una mirada a los tormentos de su mundo interior, con una cuenta atrás hasta el día que tiene que decidir su destino. Otra vez es bastante difícil darse cuenta de que se trata de una historia verdadera y un documental, otra vez el margen está a punto de romperse.

En cuanto a los cortos de la sección oficial, aquí también prevalecen historias personales o basadas en experiencias personales, en formato de cine-ensayo. Así, encontramos una historia muy sincera en forma de carta de amor dedicada a su marido de la fotógrafa y compositora armenia Anahit Simonian en su primer trabajo en cine, L’Abcdaire de l’amoureuse d’un photographe. La historia, que empieza con una entrevista desafortunada, resulta una película muy audaz compuesta por fotografías y fotogramas de recuerdos personales, que la misma directora denomina como regalo para su hijo, para que dentro de muchos años sepa sobre el amor de sus padres.

“Cidade Pequena”, de Diogo Costa Amarante

Meditaciones sobre la mortalidad y la experiencia del descubrimiento de esta por el sobrino del cineasta portugués Diogo Costa Amarante constituyen el tema principal de su corto, que ya triunfó en la Berlinale, Cidade Pequena. Además de distinguirse por su formato visual (la convergencia de dos fotogramas que componen un formato peculiar, con horizontales alargadas, y crea la sensación del “ojo” de cámara medio cerrado), el filme esboza el tema sutilmente mediante referencias a cuadros del Renacimiento, a través de los cuales también se expone el mundo emocional de los protagonistas, la hermana y el sobrino del mismo director.

Otra obra que se inspira mucho en la pintura es From Vincent’s House in the Borinage, del belga José Fernandes. Como fondo para este cine no narrativo sirve la casa de Van Gogh en Bélgica, donde, según se dice, abandonó la religión por algo aún más adictivo: el arte. Recreando algunos cuadros del pintor en los fotogramas de su obra e intercalándolos con recuerdos personales, el director hace que contemplemos a través de la lente sus propias visiones y sus propios fantasmas.

Cartel de “Islands of Forgotten Cinemas” de Ivan Ramljak

Otro trabajo relacionado con la inspección de los espacios es el corto llamado Islands of Forgotten Cinemas, del cineasta croata Ivan Ramljak. En particular, como se adivina por el título de la película, se trata de los espacios de la multitud de cines abandonados en las islas de Croacia, y el director en este caso desempeña el rol de investigador y médium, al evocar los espíritus de la nostalgia y los fantasmas de costumbres perdidas. El cine se convierte en un eco de estos espacios, en los que solo oímos el sonido de las películas del pasado, así como las voces de la gente que nunca más pasará por ellos. Pero ¿se muere el séptimo arte? Lo que sí sabemos es que va tomando otras vías en su forma y percepción, sea esto evolución o un proceso contrario.

Con el sonido juega también Aitor Gametxo, que en la colaboración polaco-española Cicha Symfonia (Una sinfonía en silencio) acerca al espectador lo más posible al mundo de los niños sordomudos. En vez de contar la historia utilizando los métodos estándar de un documental, aumenta la experiencia al apagar el sonido y subtitular la lengua de signos. Aitor Gemetxo van aún más allá del juego con el sonido y plantea dudas en cuanto a la percepción de la verdad en el documental en un momento determinado, al apagar la luz y dejar solo los subtítulos de una supuesta conversación que no podemos oír ni ver.

 

PROGRAMAS ESPECIALES DEL FESTIVAL
LUCIANO EMMER

Una de las retrospectivas del Punto de Vista de este año fue dedicada al cineasta italiano Luciano Emmer, autor que trabajó tanto en el ámbito documental como en ficción. Pero el programa, dirigido por Guillermo G. Peydró, se dedica a un aspecto de su trabajo en el cual se le considera uno de los pioneros: cine sobre arte. En tres sesiones se muestra su transición desde el racconto (relato) al ensayo, desde los experimentos con dramatización de la pintura al cine-ensayo sobre arte con repasos y citas de su propio trabajo anterior. Más detalles sobre el contenido y la importancia de esta retrospectiva se podrán leer en la entrevista con Guillermo G. Peydró.

 

Abbas Kiarostami según Seyfolah Samadian

CAZADOR CAZADO

La expresión “cazador cazado” se aplica aquí a la situación en la que el cineasta se encuentra al otro lado, y en vez de filmar es filmado. El programa de este año se compone de cinco retratos, entre ellos el trabajo de uno de los jurados del festival, Alain Fleischer, sobre Jean-Luc Godard, y filmes sobre Manoel de Oliveira, Raoul Ruiz y Chris Marker. También encontramos un homenaje a Abbas Kiarostami, con el estreno de 76 minutos y 15 segundos con Abbas Kiarostami, de Seyfolah Samadian, el director de fotografía del cineasta iraní, y el cortometraje póstumo de este, Take Me Home, protagonizado por un balón de fútbol (simulado por ordenador) que emprende una huida escaleras abajo cuya interpretación filosófica y significado quedan en manos del espectador.

 

HETERODOCSIAS. OTEIZA, CINEASTA SIN CINE

La sección Heterodoscias, que ya se ha convertido en parte integral de Punto de Vista, se dedica a retrospectivas de cineastas españoles poco conocidos o injustamente olvidados. En la edición de 2017 el equipo de programadores se impuso un gran desafío: organizar una retrospectiva de un cineasta que no hizo ninguna película, y llenar tres sesiones de cine dedicadas a la obra inexistente del gran escultor, artista, escritor y verdadero heterodoxo Jorge Oteiza. En estas sesiones se comprobó que, además de todo lo mencionado, era también un gran cineasta; se demostró, en particular, cómo Oteiza y su arte han sido fuente de inspiración para otros cineastas; y se culminó con el estreno único de dos Super-8 rodados por él mismo. A veces dicen que la verdadera historia del cine es la del cine jamás hecho. Y lo comprobamos con personajes como Jorge Oteiza.

 

LA QUINTA PARED

En su búsqueda de las formas heterodoxas del cine documental, con el programa La Quinta Pared este año Punto de Vista se ha atrevido a salir de los cines y a entrar en el espacio teatral, para descubrir formas nuevas de este. Así, un título del programa nos presentó un ejemplo de biodrama, de la mano de su madre-inventora, Vivi Tellas (que también formó parte del jurado de esta edición). Su obra, Maruja Enamorada, se encuentra en el margen entre lo real y lo inventado, es el teatro que se inspira principalmente en los actores mismos, si se puede llamar así a las personas que lo forman. La idea de llevar la historia personal al escenario también se encuentra en la obra Nadia de Nadia Ghulam, teatro que incluye cine y proyecciones y revela la realidad de una refugiada afgana, que narra su calvario personal ella misma y a través de la imagen proyectada en vivo.

 

“Nuevo altar”, de Velasco Broca

PROYECTO X FILMS

A partir del año 2010, Punto de Vista, siguiendo el espíritu de la productora navarra X Films, fundada por el empresario Juan Huarte en 1963, sirve también como plataforma para dar oportunidades al cine más innovador, inquieto y experimental, en particular a los documentalistas españoles emergentes para realizar una creación audiovisual en forma de ensayo en Navarra. Cada año, el festival invita a participar a tres realizadores de cine documental que preparan proyectos de ensayo audiovisual que filman en Navarra para luego ser presentados en el festival. El propósito de este proyecto es, además de desarrollar una mirada cinematográfica sobre Navarra en el transcurso de varios años, descubrir nuevas voces o proponer otros métodos de trabajo para las voces ya descubiertas. Así, en la edición 2017 se estrenó Nuevo Altar, la nueva obra de Velasco Broca, cineasta ya bastante veterano. Sobre el proceso de realización de este trabajo bajo el proyecto X Films también hemos hablado con Broca en una entrevista.

 

CLAUSURA Y PALMARÉS

“Nuestro siglo” de Artavazd Pelechian

Será muy difícil inventar un castigo peor del que tenían sobre los hombros los jurados de esta edición del festival, ya que elegir la película objetivamente mejor parece imposible. Sin embargo, los premios fueron entregados de una manera a la vez bella y modesta durante la ceremonia de clausura, que contó con una interpretación teatral curiosa de Jorge Oteiza, obsesionado con su Super-8, así como con la muestra de la película que mejor revela la ansiedad de la humanidad por el cielo y el vuelo: Nuestro Siglo, del cineasta armenio-soviético Artavazd Pelechian. Tal vez la película más genial sobre los cosmonautas hecha en el mundo.

Por otra parte, el jurado decidió lo siguiente:

Gran Premio Punto de Vista a la mejor película: The Host, de Miranda Pennell, sobre la cual ya hablamos en la primera parte de nuestra cobertura. Los motivos: “por su capacidad de trazar un viaje cinematográfico del ámbito personal al político, indagando en una historia colonial cuyas consecuencias siguen vigentes hoy día. Por su rigor formal y uso de material de archivo, representa un impulso importante en el cine contemporáneo”.

Premio Jean Vigo a la mejor dirección: La Deuxiéme Nuit, de Eric Pauwels, “por trabajar materiales y estilos diversos dotándoles de unidad. Y por su capacidad de poner en relación la memoria, las palabras y las imágenes del cine como propuesta de libertad poética”.

Premio al mejor cortometraje: Foyer, de Ismaïl Bahri, “porque es elegante en su sencillez y economía de recursos, su minimalismo hace un guiño a cuestiones geopolíticas de mayor envergadura y también al potencial social del cine. De la pantalla en blanco surgen una infinidad de imágenes”.

Uno de los premios especiales fue decidido por el público, y era bastante obvio que los espectadores de Pamplona apoyarían el trabajo de su paisano David Arratibel, el autor de uno de los documentales más sorprendentes del festival: Converso.

Asimismo, el Premio de la Juventud a la mejor película se lo llevó 5 October, de Martin Kollar, “por la utilización del diario para reflejar los momentos claves de la historia que nos cuenta, por tratar al público con respeto e inteligencia, porque sentimos que habla a un grupo de personas que empiezan a enfrentarse a los problemas que trae la vida sin llegar a aleccionar o reivindicar nada”.

Por último, aunque no es exactamente un premio clásico, en el Proyecto X Films, tras la evaluación de los proyectos de tres participantes, el comité de selección decidió dar la oportunidad de llevar a cabo el ensayo sobre el lado oscuro de la fiesta nacional (en este caso San Fermín) presentado por la artista originaria de Sevilla María Cañas, “por su capacidad para reconocer procedimientos expresivos de los lenguajes audiovisuales contemporáneos y trasladarlos al ensayo cinematográfico… Por su vocación popular y el deseo específico de llegar a un espectador lo más amplio posible”. El resultado lo averiguaremos el año que viene.

(La primera parte de este vuelo documental la puedes encontrar aquí).

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