Por 13 razones se ha convertido en las últimas semanas en la serie por antonomasia del A favor / En contra. El último fenómeno de Netflix no ha dejado indiferente ni a la crítica ni al público. Se han leído y escuchado opiniones de todo tipo. Por eso era normal que en nuestra redacción también se desatara esta batalla…

A FAVOR

      1. Da visibilidad a los problemas que pueden existir en los institutos, como son el acoso escolar, la soledad, la inseguridad, los miedos, la dura jerarquía de popularidad… Te hace recapacitar sobre la influencia que nuestras acciones diarias pueden tener sobre los demás.
      2. Originalidad a la hora de contar la historia. Se fragmenta en 13 episodios, cada uno de los cuales narra una razón/persona por la que Hannah se suicidó. El inicio y el cierre de los capítulos están bien formulados y resueltos.
      3. Entorno juvenil llevado a un punto más serio. No es la típica serie de adolescentes que no te aporta nada.
      4. Realiza un buen tratamiento del tiempo, al enlazar visualmente los flashbacks con la historia actual. Por ejemplo, utiliza la herida en la frente del protagonista, Clay Jensen, para ayudar al espectador a discernir si está en el pasado o en el presente.
      5. Alerta sobre los peligros de la tecnología mal utilizada, como la implicación de las redes sociales en el bullying escolar.
      6. El mensaje que transmite la serie: Hannah Baker no se hubiera suicidado si hubiese tenido a alguien como apoyo. La importancia de las relaciones humanas y el no sentirse solo.

Clay Jensen y Hannah Baker, Por 13 razones

EN CONTRA

      1. Al principio nos cuesta encontrar motivos de peso para entender la decisión que tomó Hannah Baker. Es necesario escuchar muchas de las razones hasta que llegamos a ese punto de empatía, lo que puede provocar que algunos espectadores se queden a medio camino.
      2. Falta de credibilidad en el personaje de Tony. No es tanto por el forzado papel de chico latino de una banda, que en realidad es gay y de corazón sensible; es porque resulta inverosímil que siempre esté ahí cuando menos lo esperas, con su infinita (y excesiva) paciencia.
      3. Aun cuando está en una situación límite, Hannah Baker en ningún momento les pide ayuda a sus padres, a pesar de que son unos “padres modelo”. Se te queda la sensación de que no gasta todos sus cartuchos.
      4. Hay “personajes acusados” que tendrían más razones, o el mismo número, para tomar el camino del suicidio: Jessica o Justin viven situaciones igualmente difíciles en su día a día.
      5. Es una serie que no destaca visualmente. No la vas a recordar por sus planos o su apuesta estética.
      6. Sus 60 minutos de duración por episodio se llegan a hacer largos. Esto provoca que haya varias lagunas en el guion.
EL PUNTO NÚMERO TRECE

Después de nuestras 6 razones a favor y 6 en contra, nos queda este punto extra en común, el número 13:

Nos parece excesiva la polémica en torno a que la serie puede incitar al suicidio. Muy al contrario, a pesar de sus puntos flojos, Por 13 razones ofrece las claves para estar más pendientes de las personas que nos rodean. En este caso, de los adolescentes, en una edad tan frágil y con la problemática y el poder que ejerce el instituto en sus vidas. Es una serie que remarca la importancia de tender una mano de ayuda, en vez de no hacer nada, hacia quienes sabemos que en el fondo lo pasan mal.

Tampoco entendemos los mensajes de advertencia en los episodios en los que hay una violación. Hay series en las que hemos visto escenas mucho peores, en lo que a dañar la sensibilidad del espectador se refiere. En este caso, el mayor spoiler viene vía Netflix.

Ya está confirmado que habrá una segunda temporada de Por 13 razones y, además, sabemos que contará con la presencia de Hannah Baker. Lo que no sabemos es cómo lo harán… Es cierto que han quedado un par de tramas abiertas con las que continuar, como saber qué le ha pasado a Álex. Sin embargo, ¿era necesaria una continuación? Al igual que está pasando con otras series basadas en libros, habrá que ver cómo sigue a partir de ahora.

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