Como siempre en estas fechas, medios de comunicación de toda índole preparan las consabidas listas con lo mejor del año. Nosotros no íbamos a ser menos, pero, en nuestro caso, hemos querido desmarcarnos del conjunto y ofrecer diez momentos cinéfilos concretos, diez escenas que a los miembros de la redacción les han sobrecogido, inquietado, divertido o simplemente emocionado.

Sin más dilación, aquí tenéis nuestros MOMENTOS 2016.

THE NEON DEMON, de Nicholas Winding Refn

Jesse asiste a una discoteca de ambiente selecto. En un momento dado, es invitada a entrar a una sala oscura. A partir de ahí, como una Alicia en el país de las maravillas del siglo XXI, Jesse accede a otro mundo a través de un ritual iniciático, hipnosis de futuros oropeles, y su primitiva inocencia se torna en oscura frialdad estética.

 

KIKI: EL AMOR SE HACE, de Paco León

Un enorme círculo de árboles visto desde el cielo rodea un llano donde se celebra una verbena local. Todos los personajes de la película se cuelan en él. Ahora todos parecen diferentes, libres de alguna carga a la que habían estado sometidos por un pasado lleno de contrariedades y malentendidos. Pedrina y Rio suena de fondo con su tema Enamorada… y todos bailan, se tocan, se besan, se ríen, se aman; Pedrina y Rio siguen de fondo: “… quiero decirte que te quiero…”, pero ya lo saben todos. El círculo se cierra.

 

LA PROPERA PELL, de Isaki Lacuesta e Isa Campo

Interior/noche: en el bar de un frío pueblo norteño todos celebran la vuelta a casa de Gabriel tras ocho años desaparecido. Suena la música y madre e hijo bailan, muy cerca, en planos rápidos y claustrofóbicos. Se mezclan la risa, la euforia, el alcohol y la sospecha. Las emociones se confunden: Gabriel resulta violento e impredecible; Ana es la hoja confiada que se mantiene grácil aún dentro del torbellino. No sabemos qué pasa, y ellos solo se dejan llevar.

 

TARDE PARA LA IRA, de Raúl Arévalo

El plan de venganza de José es incierto, como los silencios que tanto dicen y callan en esta película. Curro se convierte en su cómplice forzoso y debe aprender a comunicarse con él a través de miradas y gestos siempre ambiguos. En los bajos fondos de un gimnasio de barrio tiene lugar la primera lección y toma de contacto con la realidad: José mira a Curro, Curro mira a José; hay un destornillador sobre la mesa y una víctima que charla sin saber qué le espera.

 

Cartel de Paterson, de Jim JarmuschPATERSON, de Jim Jarmusch

En la rara ocasión en que Paterson y su mujer abandonan la rutina y van al cine, se encuentran con una desagradable sorpresa a la vuelta. Veremos cómo al protagonista, con su habitual imperturbabilidad, se le va al garete su vida interior en tan solo unos segundos. Esta escena trata sobre la imposibilidad de recomponer lo roto, lo que ya no tiene vuelta atrás, lo que no se puede sobreescribir.

 

EL OLIVO, de Icíar Bollaín

La ternura con que el abuelo le enseña, por primera vez, ese árbol milenario a su nieta, mientras ella explora todos sus recovecos… basta para captar la esencia de El olivo. Un árbol que estrecha la relación entre ambos y acompaña a toda su familia. Hasta que deciden venderlo… Una escena cargada con la simbología de esa tierra árida, la tradición del campo y la belleza de sus costumbres.

 

EL EXTRAÑO (THE WAILING), de Na Hong-jin

Sumergida en la oscuridad, la mujer sin nombre surge de lo fantástico a lo real. Jong-goo la mira y clama por la vida de su hija, queda poco tiempo y el torpe policía tiene que decidir. No es fácil para el espectador contemplar el rostro desencajado del actor Do-won Kwak. Su dolor es universal y contagioso, algo tenebroso y fuera lo ordinario se escapa del razonamiento, somos testigos de una perfecta puesta en escena. El terror en estado puro está sujeto por retazos de cotidianidad a los que no damos importancia, y todos nos estremecemos.

 

KUBO Y LAS DOS CUERDAS MÁGICAS, de Travis Knight

Como cada día antes de que caiga la noche, el joven Kubo toca su shamisen ante los habitantes de la aldea al pie de la montaña. Su música da vida a figuritas de origami que escenifican un cuento de samuráis. Los espectadores se fascinan ante la magia de contar una historia. Esa magia que llamamos cine.

 

ANIMALES NOCTURNOS, de Tom Ford

Susan recibe un libro escrito por su exmarido Edward, veinte años después de su separación, para que le dé su veredicto. Ella lee el relato, hipnotizada, y se percata de que se trata de una novela salvaje y violenta. Muy pronto, Susan se dará cuenta de que el contenido de dichas páginas no le es del todo ajeno…

 

ELLE, de Paul Verhoeven

Michéle yace en el suelo. Acaba de ser violada por un desconocido en su propia casa. Se incorpora y, durante un instante, su mirada anda perdida, entre la conmoción y la sorpresa del acto brutal que ha vivido. Gira un poco la cabeza y ve los restos de su violación, vasos y jarrones rotos. Percibimos que, dentro de su cabeza, Michéle piensa que hay que recogerlos del suelo.

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