Ya estamos en el ecuador de este 20 Festival de Málaga. Cine en Español y los días se pasan aún más rápido entre películas que merecen la pena. Para la segunda crónica os recomendamos dos joyitas recién descubiertas: No sé decir adiós de Lino Escalera y Verano 1993 de Carla Simón. También han tenido su momento historias duras como La mujer del animal o Brava y comedias iberoamericanas como Me estás matando, Susana o El candidato. La brasileña Redemoinho completa esta selección de películas de la sección oficial del Festival de Málaga.

NO SÉ DECIR ADIÓS (Lino Escalera)

Tras años de experiencia en el cortometraje, Lino Escalera debuta en el largo con No sé decir adiós, una historia dura y cercana sobre los últimos meses de vida de un padre junto a sus dos hijas. El peso de este drama recae sobre el trío de actores, que realiza una labor impecable: el enfermo Juan Diego, que repite en el papel de padre protestón y por quien se siente cierta lástima, la rebelde Nathalie Poza (de tal palo, tal astilla) y Lola Dueñas, como hija con aspiraciones de haber sido algo más. En su representación en pantalla, a diferencia de otras películas vistas en el Festival de Málaga, no pretende darnos todo mascadito. Su final es prueba de ello. En este reencuentro entre un padre y su hija hay lugar para momentos cómicos, recuerdos, recriminaciones, espectros o cosas que solo se ven en el cielo. Bienvenidos al juego de la vida… Nunca sabes a quién le va a tocar. No sé decir adiós se estrena en cines el 7 de abril. (Silvia Gutiérrez Guerrero)

 

ME ESTÁS MATANDO, SUSANA (Roberto Sneider)

Por extrañas razones que desconocemos, algunas películas se acaban haciendo; Me estás matando, Susana es una de ellas. Ni su falso trasfondo político ni mucho menos su historia de amor (pueril y perjudicial para el sentido común) deben engañarnos a la hora de analizar la última película de Roberto Sneider. Su argumento: “chico malo, infiel, infantil y sin talento para nada quiere recuperar a su novia, que pasa de él (como debe ser), y ‘si no es mía, no es de nadie, y punto’” deja expuestos sustratos de una ideología machista y decadente, todo esto, eso sí, enfundado en un humor mejicano que la haría más fácil de entender. Pero es que no todos somos mejicanos. (Eduardo González)

 

EL CANDIDATO (Daniel Hendler)

De Uruguay nos llega al Festival de Málaga esta sátira política del director y guionista Daniel Hendler. La película se adentra en la preparación de un candidato (Diego de Paula) para un nuevo partido político. El portavoz, más “rostro de actor” que político, tan solo tiene claro el lema de que “más vale ser cabeza de ratón que cola de león”, por lo que su gran objetivo es desmarcarse del partido de su padre y montar el suyo propio. Entre su equipo de consultores está la actriz Ana Katz, a quien recordaréis de Kiki, el amor se hace. A pesar de un arranque original, sus 82 minutos se hacen demasiado largos a la espera de que pase algo. Cuando ya lo damos todo por perdido, los naturalistas irrumpen para dar algo de emoción… Sin embargo, la operación se salda de manera un tanto surrealista. En definitiva, el film no aporta nada nuevo. Técnicamente correcto, pero carente de originalidad. (Silvia Gutiérrez Guerrero)

 

BRAVA (Roser Aguilar)

Janine (Laia Marull) sufre un terrible altercado que transforma su vida en una verdadera pesadilla. El viaje a la redención, el camino oscuro y tortuoso que podría haber sido el de este personaje queda ensombrecido por un trabajo de dirección pausado y poco perceptivo. Roser Aguilar nos tiene acostumbrados a un cine intimista y meditativo, como en Lo mejor de mí (2007), sobre la esperanza y la capacidad de sufrimiento del ser humano. En Brava no logra concretar el contexto de su protagonista, Janine, ni siquiera encuentra el modo de hacer ver al espectador el verdadero viaje entre tinieblas en el que se encuentra su personaje principal. Brava es la oportunidad perdida, lejos del buen hacer de Roser Aguilar; una historia que no acaba de comprenderse, quizás por su simpleza, o quizás porque no nos la han contado bien. (Eduardo González)

 

LA MUJER DEL ANIMAL (Víctor Gaviria)

El director Víctor Gaviria, que tiene en su haber películas de éxito como La vendedora de rosas, nos presenta un drama social que trata la violencia de género en la Colombia de 1975. El pavor que produce La mujer del animal se hace mayor al saber que está basada en hechos reales. La violencia explícita de la historia aumenta conforme avanzan los minutos. Comienza entre juegos de niñas, en un colegio de monjas del que se escapa Amparo (Natalia Polo), y se desarrolla en un barrio marginal de Medellín donde se irá a vivir con su hermana. Allí se convierte en el objetivo del peligroso Libardo (Tito Alexander Gómez), que se obsesiona con ella y la hace su esposa con todas las consecuencias. En una realidad en que las mujeres no tenían poder para cambiar nada, sus escenas te golpean al igual que es golpeada sin descanso la joven Amparo, una niña desamparada en un lugar donde nadie hace nada por defenderla del “animal”. (Silvia Gutiérrez Guerrero)

 

REDEMOINHO (José Luis Villamarín)

En un viejo barrio de Brasil, con personajes dispares y llenos de problemas, el director José Luis Villamarín nos relata la vida de un grupo de adultos condicionados por un accidente ocurrido en su niñez. A simple vista parece que esta película ya la hemos visto y puede resultar interesante, pero nada de esto es cierto. Redemoinho es la película más aburrida de lo que llevamos de Festival. Lenta, insulsa en su desarrollo, etc. La historia de este grupo de personajes estigmatizados por algo del pasado pasa sin pena ni gloria por la retina del espectador. Poco que decir a su favor, salvo la excelente dirección de fotografía de Walter Carvalho, capaz de llenar de luz y calidad la poca cordura que impera en la obra. (Eduardo González)

 

VERANO 1993 (Carla Simón)

Tras su exitoso paso por el Festival de Berlín, llega a Málaga la ópera prima de Carla Simón. Con una historia muy personal que habla de su propia infancia, seremos testigos del verano en que Frida, una niña de seis años, se va a vivir con sus tíos tras la muerte de su madre. El tema del VIH se trata de forma muy sutil e inteligente, algo que es de agradecer. Es una película que destila ternura y que puede presumir de contar con una bella fotografía. Todo el peso recae en las niñas protagonistas, Laia Artiga y Paula Robles; en su carisma y en sus juegos infantiles, que nos remiten a nuestra propia infancia. David Verdaguer y Bruna Cusí interpretan a los nuevos padres de Frida, que no encuentra su lugar y utilizará del mejor modo que sabe la lástima que los demás sienten por ella. Es muy clara la inocencia o la picardía que transmite cada niña, debido a la diferencia de edad entre ambas. Verano 1993 es una joyita que nos ha dejado este Festival de Málaga en su sección oficial. Aunque la fecha está aún por confirmar, tiene previsto su estreno en cines para finales de junio. (Silvia Gutiérrez Guerrero)

(La tercera crónica del Festival de Málaga Cine en Español la puedes encontrar aquí)

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