La tortuga roja

El hombre que construía balsas

Hace ya cerca de una década, Vincent Maraval, fundador de la distribuidora Wild Bunch, visitó el Studio Ghibli en Tokio y se reunió con Hayao Miyazaki. El director japonés le mostró el cortometraje de animación Father and Daughter (2000) y le pidió que encontrase a su director y le convenciese para rodar un largometraje coproducido por Ghibli. El resultado es La tortuga roja, de Michaël Dudok de Wit.

La película comienza con un náufrago que se despierta en una isla desierta. Pronto construye una balsa para intentar escapar, pero fracasa cuando algo debajo del agua vuelca su nave. Tras sucesivos intentos se da cuenta de que lo que le está impidiendo abandonar la isla es una tortuga marina.

Tras ver La tortuga roja no puedo evitar recordar El viejo y el mar, quizás su adaptación en forma de cortometraje animado realizada por Aleksandr Petrov en 1999. Dudok ha dirigido una excepcional película sin diálogos sobre el vínculo entre un náufrago y una tortuga, llevando un paso más allá la relación entre el ser humano y el animal que el relato de Hemingway. Esta película no necesita diálogos porque se sustenta sobre temas como la soledad, el arrepentimiento o el amor, aspectos que trascienden la barrera del idioma.

La protagonista espiritual de la cinta es la tortuga, personaje de una gran profundidad interior que actúa como metáfora de muchas cosas, para algunas de las cuales no hay otro modo de expresión que el cine, que, como decía Tarkovsky, “nació para reflejar una parte concreta de la vida que ninguna de las otras artes había podido expresar”.

Estamos sin duda ante una de las películas más importantes del ya pasado 2016, una de esas joyas de la animación que encierran amor por la vida, como la existencialista It’s Such a Beautiful Day (2012) de Don Hertzfeldt o El cuento de la princesa Kaguya (2013) de Isao Takahata, quien por cierto es coproductor de La tortuga roja. Muy destacable es también el trabajo de Laurent Perez del Mar como compositor de una excelente banda sonora que aporta aún más magia a la película.

No dude en darle una oportunidad si es usted un ser humano.

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