Blood father

En busca de la última alma

blood_father_poster_richetDiez años después de dirigir el fallido remake de Asalto al distrito 13, el director francés Jean-François Richet, referente del género de acción en Europa junto a su compatriota Luc Besson, regresa a las pantallas con Blood Father, su novena película. Dejando a un lado esta vez los problemas del hombre con la justicia, abundantes en su filmografía, el director parisino dirige una historia sobre el concepto de familia en una América carente de sueños e identidad.

Mel Gibson (Mad Max: Salvajes de autopista, Braveheart, Arma letal) y la joven actriz Erin Moriarty (The kings of summer, Los amos del barrio, Captain Fantastic) son los protagonistas de una trama donde una joven desaparecida, Lidia, que huye de un sangriento asunto de drogas, decide llamar a su padre, Link, con el que lleva años sin tener relación.

Jean-François Richet, entre el western y la road movie, nos cuenta una historia sobre la relación entre padre e hija en una América actual repleta de valores y referentes que ya solo existen en un pasado difícil de recordar para sus protagonistas a causa del alcohol, las drogas y las falsas ideologías.
En esta huida hacia un final nada sorpresivo, es de destacar la actuación de Mel Gibson como exdrogadicto, exalcohólico y genio incomprendido en el Hollywood actual, y la oportunidad que le ofrece este papel para hablar de sus propios problemas con diversos estupefacientes, lo cual pone al espectador en una posición difícil en numerosas ocasiones, al intentar identificar si las palabras que se pronuncian en la cinta son del personaje o del actor.

bloodfather_gibson_moriartyEn un plano de Blood Father se puede ver un tatuaje en el musculoso brazo de Link (Mel Gibson), donde se lee: lost soul. Blood Father acaba siendo una decente película de acción donde sus protagonistas exploran un mundo en el que ya es imposible vivir cuando todo les ha fallado. Quizá el último reducto donde encontrar conscientemente algo de sentido a sus caminos sea la familia.