Finalizó el Atlántida Film Fest 2017 y la programación ofrecida por el festival online más importante del mundo nos dejó con buen sabor de boca. Es por ello que cada miembro de la redacción que ha colaborado en las crónicas del festival ha seleccionado su película favorita, la de más impacto, sobrecogimiento y disfrute para nuestra mirada cinéfila.

Advertimos, no es un top al uso: simplemente las impresiones de nuestra cinefilia en un greatest hits sui géneris.

Aves de paso (Olivier Ringer – Bélgica)

Un canto a la libertad narrado desde la sencillez. Las dos niñas protagonistas, junto a su patito, derrochan ternura y emotividad sin que la historia llegue a ser edulcorante. Un cuento iniciático sobre los valores, la educación y el mayor corta-alas: la sobreprotección de los padres.

Júlia Ist (Elena Martín – España)

Entra en esta lista por la gran proeza de Elena Martín al desempeñar tres funciones dentro de la película: directora, guionista y actriz. Añadimos a esto que con tan solo veinticinco años Elena logra un aceptable debut cinematográfico con un presupuesto limitado. Júlia Ist plasma con acierto la experiencia Erasmus, el cambio y el proceso que conlleva en la vida de la protagonista, todo ello contado de una forma muy natural y realista.

La maldita primavera (Marc Ferrer – España)

Entre narraciones de corte autoral, imágenes secas y cortantes, sucesos reales y diatribas sobre la situación del viejo continente, era de agradecer la digresión cinematográfica en forma de soplo de aire fresco que supuso esta película dentro de la programación del festival. Porque se puede narrar una historia desde la desvergüenza y la inocencia del amateurismo con el simple objetivo placentero de celebrar la música y el cine.

Stranger in paradise (Guido Hendrikx – Países Bajos)

Lo que hace que la película de Guido Hendrikx destaque entre muchas otras que abordan el tema de la crisis de refugiados es sobre todo la manera en la que está hecha: un documental-juego con ficción, en el que hay tanto actores como personas reales. El aula de Stranger in paradise puede ser percibida como una metáfora aguda de lo que representa Europa hoy en día, pero a la vez nos recuerda que para algunos es su realidad.

Malgré la nuit (Philippe Grandrieux – Francia)

Una pieza para cinéfilos fetichistas con gusto por lo perturbadoramente bello. La película del controvertido (e incomprendido) Grandrieux en el Atlántida Film Fest ha sido uno de los platos selectos que el espectador ha podido degustar entre la variedad de obras de difícil acceso disponibles en Filmin durante todo un mes. Malgré la nuit explora los deseos oscuros y destructivos de sus protagonistas, cuyas prácticas sexuales extremas no difieren tanto de cualquier situación amorosa corriente.

Hristo (Grigor Lefterov y Todor Matsanov – Bulgaria)

En la Europa de los retrocesos sociales, esta demoledora ópera prima plasma la situación de quienes no tienen apenas recursos, mostrándonos la vida de esas personas en las que casi nunca indagan los medios de comunicación, tal vez porque descubriremos que tienen más en común con nosotros mismos de lo que nos gustaría. Cine social de actualidad, Hristo nos advierte de que estamos todos en el mismo barco y de que solo ha empezado a hundirse.

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