Una semana más, nuestra redacción ofrece una crónica con lo más destacado del festival online más importante del mundo: el Atlántida Film Fest 2017, una ventana internáutica que funciona como alternativa perfecta para que el cinéfilo de pro se maraville (o se decepcione, nunca se sabe) con propuestas cinematográficas adscritas a los márgenes de lo no comercial con el punto de mira en el viejo continente, nuestra Europa, con sus dificultades y sus incertidumbres.

Y, como en todo buen banquete, hay platos para todos los gustos: desde el pop desenfadado de La maldita primavera hasta propuestas con aroma a festival como la radicalidad visual de Malgré la nuit o logros cinéfilos nacionales como Júlia ist.

La maldita primavera - Atlántida Film Fest 2017

La maldita primavera (Marc Ferrer – España)

Si se tuviera que mencionar un ejemplo de imperfección fílmica —en el buen sentido del concepto, dicho sea de paso—, el film de Marc Ferrer sería referencia perfecta. Y bien orgullosos que estaríamos de incluir esta celebración de alegría y efusividad pop en el cajón de cierto cine amateur, pletórico de buenas intenciones y mejores resultados.

Deliciosa muestra de cine naíf, cada plano exuda un carácter desvergonzado y fresco a la hora de homenajear la cinematografía musical de la “movida madrileña” mezclando una historia absurda de invasiones reptilianas con los entresijos sentimentales de un grupo pop, los mallorquines Papá Topo, protagonistas, junto a un plantel de personajes descacharrantes y surrealistas, de este híbrido de cine underground, revisión del francotirador del cutrelux John Waters y la primera etapa de Pedro Almodóvar. (Javier Acedo)

Home - Atlántida Film Fest 2017

Home (Fien Troch – Bélgica)

En nuestros días, el refrán “juventud, divino tesoro” corre peligro de extinción. Los jóvenes son la incomprensión, la desidia y el desconcierto social mezclado con un odio hacia el orden y la madurez. Todo un pack que no nos gustaría adquirir, vistas las perspectivas sociales actuales.

Este conflicto generacional ha sido llevado al cine en muchas ocasiones, centrándose en estas últimas décadas en un sentimiento de pérdida —incluso desde un punto de vista nihilista— cuyo resultado final es la violencia y la tragedia.

Es por ello que el film de la belga Fien Troch llega tarde a ojos del espectador por incidir en terrenos más que visitados por otros directores como Larry ClarkKids (1995), Bully (2001)— o cineastas de rigor más estético pero coincidentes en temática como Gregg ArakiThe doom generation (1995), Nowhere (1997)—.

En honor a la verdad, podemos reseñar que Troch juega con cartas estilísticas de cierta novedad provenientes de sus compatriotas Jean-Pierre y Luc Dardenne, que añaden cierto carácter documental al film y crean un impacto más inmediato y cercano en el espectador, sin olvidar tampoco el uso de una banda sonora a cargo del músico Johnny Jewell, líder del grupo Chromatics, en la que se mezclan composiciones propias con canciones de su grupo, lo que aporta un aire melancólico y de cierta trascendencia a las imágenes.

Pero, en un cómputo general, Home acaba convirtiéndose en un cliché, en una postal oscura y dura que ya hemos recibido en más de una ocasión y que, por pereza y desinterés, dejamos en el buzón. (Javier Acedo)

The Road Movie - Atlántida Film Fest 2017

The road movie (Dmitrii Kalashnikov – Rusia)

Según uno de los dichos populares rusos, este país tiene dos problemas: los tontos y los caminos. Las combinaciones posibles de estos temas las explora The road movie, de Dmitrii Kalashnikov, un documental / metraje encontrado, compuesto por los vídeos de dashcams publicados en YouTube. La popularidad de las cámaras situadas en el salpicadero de los coches se debe al deseo de protegerse contra la corrupción policial y el fraude en los seguros, pero el director tuvo la idea de su primer largometraje gracias a un bombazo de vídeos que estalló después del bólido de Cheliábinsk, documentado mediante estas cámaras. Entre las imágenes recopiladas en The road movie, las de bólido pueden parecer casi las más triviales, mientras que algunas como la del coche al pasar por el bosque ardiendo, o la gente acercándose al vehículo para romper los cristales o saltar sobre el capó sin motivo aparente, demuestran, además de su locura evidente, que en la Rusia poscomunista ningún evento es demasiado extraño para tomar a los rusos por sorpresa. El director no utiliza ningún comentario en voz en off ni texto sobre la pantalla, para dejar que los espectadores se formen su propia opinión sobre la sociedad del “Oriente Salvaje”. Un montaje de una hora y pico que a primera vista parece igual que muchos otros vídeos en YouTube, pero que no obstante consigue su propósito: no solo divierte y asombra al espectador, sino que además crea una imagen completa de una cultura bastante incomprensible que a menudo sobrepasa el límite de velocidad en su camino interminable y peligroso. (Anna Kulyk)

Voces de Chernobyl - Atlántida Film Fest 2017

Voces de Chernóbil (Pol Cruchten – Luxemburgo)

La adaptación cinematográfica del libro de Svetlana Aleksiévich, autora galardonada con el Premio Nobel de Literatura en 2015, se encuentra aquí en forma de documental con una parte audiovisual interpretada por actores, algunos de los cuales representan las imágenes y otros, las voces de los héroes del libro de escritora bielorrusa. Esas voces relatan el sufrimiento de hombres, mujeres y niños expuestos a niveles letales de radiación; el verdadero peligro del accidente de Chernóbil al que fue sometida la población fue ocultado por las autoridades soviéticas. En sus historias se revelan los detalles horrorosos no solo de una catástrofe, sino de un crimen contra la humanidad.

Los testimonios de las víctimas están acompañados por vislumbres de Prípiat, que se ha convertido desde entonces en un pueblo fantasma, con bloques enteros de viviendas abandonadas y cubiertas de maleza. Por mucho que se evoque la comparación con Stalker de Andrei Tarkvosky, la visión de Pol Cruchten y el fotógrafo Jerzy Palacz de los alrededores de la Zona parece casi utópica: las imágenes, filmadas en definición muy alta y con colores vívidos, crean una yuxtaposición con las voces que las acompañan. Todo esto, además del hecho de que en la narración se optó por la traducción de los textos originales al francés, sí, es una manera bella y heterodoxa de exponer una tragedia humana, pero en este caso no parece tan apropiada. (Anna Kulyk)

Vita activa: The spirit of Hannah Arendt - Atlántida Film Fest 2017

Vita activa: The spirit of Hannah Arendt (Ada Ushpiz – Israel)

Este documental israelí gira en torno a la filósofa judía Hannah Arendt, una figura incómoda para muchos al no encajar en los estándares que se esperaban de ella. La película reflexiona sobre el nazismo, el holocausto judío y “la banalidad del mal”, una expresión suya que le acarreó bastantes polémicas, ya que los judíos entendían que pretendía normalizar ese infierno sin haber estado allí… No olvidemos que Hannah Arendt huyó de Alemania en 1933 y, desde entonces, fue una exiliada que se sentía más cercana a los refugiados que a los países donde residió (Alemania, Francia y Estados Unidos).

En sus más de dos horas de metraje, se intercalan testimonios de intelectuales y conocedores de su obra, escenas del juicio de Eichmann, imágenes de archivo… Arendt está presente desde entrevistas pasadas y, sobre todo, con una voz en off que lee la correspondencia que mantenía con sus profesores y/o amantes. Esta combinación se hace difícil de seguir por los continuos saltos en el tiempo, que no mantienen un orden cronológico.

Además de la posibilidad de conocer a la pensadora, a mi entender, lo más interesante son algunas reflexiones sobre la maldad. Desde varios ángulos, nos advierten del peligro de que las personas actúen por inercia sin pararse a pensar en sus actos. (Silvia Gutiérrez)

Aves de paso - Atlántida Film Fest 2017

Aves de paso (Olivier Ringer – Bélgica)

El huevo de un pato, como regalo de cumpleaños, se convierte en el nexo de unión entre dos amigas: Cathy, la propietaria, y Margoux, que por casualidad vio al ave salir del cascarón. Este deber moral y sentimental las embarca en una aventura para salvar al patito, que no cuenta con la aprobación de los padres de Margoux. Ellos no creen que su hija, en silla de ruedas, esté en condiciones para encargarse del animal. La enfermedad de Margoux y sus esfuerzos para ser “madre” del pato serán un motivo de tensión durante el metraje. Aves de paso plantea problemas como la sobreprotección de los padres, el sentido de la libertad, la educación o los deberes del cuidado. Una historia que toca la fibra sensible y que nos acerca a la sencillez de la amistad y a la dificultad de la vida. Según Filmin, la película infantil más premiada del año. (Silvia Gutiérrez)

La ley de la jungla - Atlántida Film Fest 2017

La ley de la jungla (Antonin Peretjatko – Francia)

Dice Chântaigne, protagonista de La ley de la jungla, que los oficiales de las tropas de Napoleón rondaban los veintisiete años, al igual que los becarios de hoy en día. Tarzán, su guía y compañera, va más allá y defiende que en la actualidad los líderes envían a sus jóvenes a luchar en la guerra del mercado financiero. Así, como un ejército que se ve obligado a sacrificar la vida por su país, los becarios se dejan la piel por sobrevivir en la jungla del capitalismo. Pero ellos solo son la base piramidal sobre la que el realizador y guionista Antonin Peretjako construye esta sátira absurda de la crisis y decadencia europea. Francia, por tratarse de una de las principales potencias (y porque es el país más cercano al director), sirve como ejemplo ideal para retratar los desvaríos de las viejas glorias colonizadoras. Humor ácido y situaciones delirantes servirán de azúcar para introducir una píldora cargada de crítica social. (Laura Carneros)

Malgré la nuit - Atlántida Film Fest 2017

Malgré la nuit (Philippe Grandrieux – Francia)

Imágenes vaporosas se disuelven al principio de Malgré la nuit como un gas adormecedor terriblemente eficaz: si durante los primeros cinco minutos el film de Grandrieux no consigue someter al espectador, este deambulará errático y fatigado durante las tres siguientes horas. La película del realizador francés despierta rechazo y admiración a partes iguales, y esto se debe principalmente a su carácter hipnótico. Un ritual del que es necesario participar sin forzar el raciocinio, sin buscar una línea argumental definida. Calificada como película sensorial, Malgré la nuit explora de manera poética las diversas emociones y estados del amor a través de sus diversos personajes. El sadomasoquismo destaca como eje principal por el virtuoso tratamiento visual de las escenas de tortura, pero este actúa como metáfora de otras formas de dolor emocional: la obsesión, el rechazo, la humillación y el miedo también forman parte del intrincado mecanismo del placer. (Laura Carneros)

Júlia Ist - Atlántida Film Fest

Júlia Ist (Elena Martín – España)

No puedes empezar a hablar de Júlia Ist sin mencionar el magnífico triplete artístico de Elena Martín: directora, guionista y actriz, toda una gran labor que la introduce directamente en la nueva generación de realizadoras jóvenes.
Júlia es una chica de aparente seguridad que decide irse a Berlín de Erasmus. Todos sus planes se trastocan al llegar allí. Seremos partícipes del proceso de adaptación que sufre: nueva ciudad y forma de vida, la dificultad de encajar con sus compañeras de piso y de universidad, llevar una relación a distancia… Refleja muy bien la experiencia Erasmus, con todos sus contrastes. No solo se sentirán identificados los que lo hayan vivido, sino cualquier persona que haya tenido un cambio intenso en su vida.
De la parte técnica, no es destacable nada en especial. Encuadres básicos, con planos más bien cerrados para profundizar en los personajes. Hay tomas, incluso, que están desenfocadas con una iluminación bastante pobre. Sin embargo, estos pequeños detalles se pueden obviar, ya que lo que prima es la naturalidad de sus diálogos y la forma tan realista (roza un poco el documental) de filmar cada escena. Te sumerges en la historia por ese toque de veracidad. Y si a esto se le suma que es una ópera prima de escasos recursos y poco presupuesto, es más valorable todavía. (Almudena Pérez)

Tras este repaso, os invitamos a la cuarta crónica sobre el Atlántida Film Fest 2017, en la que seguiremos destacando hallazgos cinematográficos y, quién sabe, quizá advirtiendo de alguna piedra en el camino.

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