A partir del 1 de septiembre podemos disfrutar de Narcos T3 en Netflix. Contada la historia de Pablo Escobar, el canal estadounidense corre nuevos riesgos en esta producción. ¿Hay vida después de Escobar? Aquí os proponemos 5 razones para volver a Narcos (sin Pablo Escobar).

 

1. El cártel de Cali en todo su esplendor

Si alguien salió beneficiado de la muerte de Pablo Escobar fueron el cártel de Cali y los creadores de la serie: Chris Brancato, Eric Newman y Carlo Bernard han sabido vislumbrarlo. Las tramas pueden parecerse, pero el interés persevera. La fórmula que radicaba en merodear los terrones de la ficción y la realidad (material de archivo) sigue funcionando a la perfección aún en esta ocasión, en la que se muestra menos material de documentación que en la anterior.

 
 
 
 

2. Más Narcos es igual a más problemas

El reparto en esta ocasión es coral. La sombra de Pablo Escobar no es lo suficientemente alargada para tapar a este grupo de criminales dispuestos a todo salvo a caer en los mismos errores del anterior patrón. En esta temporada no hay protagonistas principales, todos son enormes secundarios sujetos a un mismo hilo conductor: la obsesión del agente Peña por meterlos a todos en la cárcel.

 

3. Actores españoles en el reparto

Javier Cámara, Miguel Ángel Silvestre y Tristán Ulloa son algunos de los protagonistas de este extenso reparto. Javier Cámara en el papel de Guillermo Pallomari, contable del cártel, brilla con una vis cómica ya conocida; Miguel Ángel Silvestre, convertido en un experto en el blanqueo de dinero, demuestra tras su paso por Sense8 que ya está integrado en la industria americana y que no le dan miedo los riesgos; y Tristán Ulloa está irreconocible en el papel de Ernesto Samper, presidente de Colombia: cuesta encontrar al actor detrás de tanto maquillaje. Su breve aportación es necesaria y trascendental para el desenlace de la temporada.

 

4. Momentos inolvidables

Algo que nos ha sorprendido gratamente son algunas secuencias difíciles de olvidar en el transcurso de esta serie, en especial la que protagoniza Alberto Ammann bailando la versión de Dos gardenias de Ángel Canales. Un momento memorable en el que el actor argentino demuestra estar en su mejor momento profesional.

 

5. Esto va a más

Narcos no se queda aquí: esa es la grata sensación del espectador tras haber terminado la temporada. Las crónicas más negras del contrabando mundial son casi infinitas; esperemos que las mejores de ellas sean contadas en este formato. En esta tercera temporada sorprende el lado humano y vulnerable de los personajes, una perspectiva nueva y acertada que ya salió a relucir en la parte final de Escobar.

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